Se formaliza la designación de dos funcionarios por parte del Poder Ejecutivo Nacional para integrar el Consejo Federal Pesquero, órgano colegiado clave en la articulación entre Nación y provincias en materia pesquera. Esta medida reactiva o consolida la participación nacional en un espacio institucional cuya operatividad ha estado afectada por vacancias prolongadas, lo que impacta la gestión de recursos, licencias, fiscalización y acuerdos interjurisdiccionales.
El Consejo Federal Pesquero opera bajo una normativa fragmentada y con baja visibilidad institucional desde 2020; su funcionamiento ha sido irregular tras la salida de integrantes sin reemplazo inmediato, coincidiendo con una etapa de reconfiguración del sector tras la crisis de la merluza y las tensiones con flotas extranjeras.
Ganan: el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (por recuperar capacidad de coordinación federal) y las provincias costeras con vocación pesquera (por mayor previsibilidad regulatoria). Pierden: pequeños armadores independientes y cooperativas que dependen de decisiones ágiles del Consejo y han sufrido demoras en trámites y actualizaciones normativas.
Por qué importa
Porque restablece un mecanismo constitucional clave para la gobernanza pesquera compartida, con incidencia directa en la sustentabilidad de stocks, la inversión portuaria y la defensa de la soberanía marítima frente a flotas extranjeras.
