La renuncia de Duranti, una figura clave en la defensa de derechos en el interior del país, abre un nuevo proceso de designación en un cargo estratégico para el acceso a la justicia en zonas alejadas de Buenos Aires. Su salida ocurre en un contexto de creciente presión sobre el sistema de defensoría pública por sobrecarga y falta de recursos. El decreto presidencial formaliza la aceptación, pero no indica quién la reemplazará ni cuándo comenzará el proceso de selección.
Por qué importa
Es trascendente porque afecta directamente la capacidad institucional de garantizar defensa técnica efectiva en una provincia clave del interior, en un momento en que se intensifican los litigios por violaciones a derechos económicos y sociales, y porque su vacante podría quedar cubierta por criterios políticos en lugar de técnicos, debilitando la independencia del Ministerio Público.
